Son los cuatro ángulos, y marcan dónde estaba cada planeta respecto al horizonte en el momento de tu nacimiento. En la línea AS ese planeta estaba saliendo; en la DS, poniéndose; en la MC, en lo más alto del cielo; y en la IC, en el punto opuesto, bajo tus pies.
AS, el Ascendente: el planeta sale por el horizonte. Es el ángulo más personal: en esos lugares ese planeta se te nota encima, en cómo apareces y en cómo te ven al llegar.
MC, el Medio Cielo: el planeta está en lo alto. Es el ángulo público: el trabajo, la reputación, aquello por lo que se te conoce en ese sitio.
DS, el Descendente: el planeta se pone. Es el ángulo de los otros: quién aparece en tu vida ahí, con quién te encuentras, qué tipo de vínculos se dan.
IC, el Fondo del Cielo: el planeta está debajo. Es el ángulo íntimo: la casa, la raíz, el descanso, lo que no se ve desde fuera.
Una ayuda para no confundirlos: AS y DS son siempre opuestos, y MC e IC también. Si una línea de Venus AS pasa por un sitio, su Venus DS estará al otro lado del mundo. Por eso un mismo planeta puede darte dos lugares muy distintos.
Y por eso mismo no tiene sentido preguntar «¿es buena la línea de Júpiter?» sin decir por qué ángulo pasa: Júpiter en el Medio Cielo y Júpiter en el Fondo del Cielo traen cosas que no se parecen.
Y si te preguntas cuál de los cuatro mirar primero: empieza por MC e IC si lo que te mueve es el trabajo o el sitio donde vivir, y por AS y DS si lo que buscas es cómo te sientes allí y con quién te cruzas.
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